

La fibromialgia es un síndrome que causa dolores crónicos generalizados que afectan a todo el cuerpo y un profundo cansancio, entre otros síntomas. Esta enfermedad puede afectar a todo el mundo, aunque sobre todo a las personas mayores y convierte sus vidas en un infierno. Hoy escribimos sobre esta compleja patología para entenderla mejor y ofrecer algunas ayudas que puedan mejorar la calidad de vida de quienes la padecen.
No hay una causa concreta por la que aparece este síndrome. Se cree que es una combinación entre factores genéticos, ambientales y psicológicos. La fibromialgia produce un dolor crónico y generalizado por todo el cuerpo y afecta sobre todo a músculos y tendones. No sigue un patrón concreto: a veces aparece de manera intensa y desaparece y otras veces se alarga en el tiempo, incluso meses.
A partir de los 60 años es habitual empezar a sentir dolores en ciertas partes del cuerpo, lo que dificulta su diagnóstico en personas mayores. Además de los dolores, otros síntomas habituales son la fatiga crónica, rigidez, trastornos digestivos o problemas de orina. Al ser una enfermedad neurológica, también afecta a la salud mental y provoca dificultades cognitivas debido al aumento a la sensibilidad al dolor y estímulos como la luz o el sonido.
Por desgracia, la fibromialgia no tiene cura ni un tratamiento concreto. Cada paciente tiene unas características y el especialista debe encontrar la forma de controlar los síntomas de la mejor manera y limitando los efectos secundarios. Consulte siempre a un médico para encontrar el mejor tratamiento contra este síndrome.
Es una enfermedad muy complicada, por lo que es fundamental tener paciencia y comprensión con los que la sufren e intentar adaptarnos a sus necesidades. Muchas veces acaba derivando en depresión y ansiedad, por lo que es importante buscar también ayuda psicológica para sobrellevarlo.
Aunque no haya cura, existen algunos remedios y actividades que ayudan a minimizar hasta cierto grado las consecuencias de la fibromialgia. En un post anterior hemos hablado sobre consejos para aliviar el dolor para la tercera edad que podrían funcionar en casos de fibromialgia. Especialmente los relacionados con fortalecer los músculos.
Además de los estiramientos y los masajes, hay terapias de estimulación eléctrica que son eficaces como complemento al tratamiento. En los últimos años, se ha popularizado la magnetoterapia, el uso de campos magnéticos para reducir el dolor y ayudar a reparar los tejidos musculares.
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